Carlos Vives: "Hoy estoy arriba, mañana nadie sabe"

06.03.2017

 

 

Los orígenes del romance hay que buscarlos en las profundidades de 1995. Su tema "La gota fría" -adaptada por las hinchadas argentinas- musicalizó hasta la vuelta olímpica del San Lorenzo campeón del Bambino Veira. Por entonces, Carlos Vives venía "apadrinado" por el "Pibe" Valderrama, el compatriota colombiano con el que compartía ciudad y año de nacimiento (Santa Marta, 1961) y filosofía ("belleza antes que resultado"). Tocó el cielo, conoció el descenso, desapareció de la industria y volvió a explotar. Por eso ahora usa "pinzas" para hablar de explosiones en Spotify, reproducciones y clicks. Cerquita, a diez centímetros de su respiración, nos cuenta que le robaron su bicicleta. Paradoja de la vida. Con esas dos ruedas había vuelto al ruedo y logrado que el tema homónimo (junto a Shakira) explotara como un "earworm" (gusano auditivo, efecto mental de una canción que parece escucharse aún cuando no está sonando). Pudo recuperar el vehículo enseguida, gracias al accionar de la policía de Bogotá. "A raíz de esto desbarataron una banda de ladrones de bicicletas".


Pero ahora el acusado de "robo" es él. Un juzgado de Madrid admitió una demanda por plagio a la canción del año ganadora del Grammy Latino 2016, en cuyo videoclip ambos compositores (Shakira y Carlos) bicicletean por Barranquilla y Santa Marta y sacuden los esqueletos como sólo los caribeños saben sin quebrarse un hueso. La charla con Clarín fue anterior al episodio legal y sumó un dato gracioso: la grabación de la primera entrevista sufrió un "accidente" y desapareció con la rotura de un teléfono celular, por lo que Vives se prestó amable a un segundo diálogo para la "reconstrucción".


Claro que Carlos Alberto Vives Restrepo es más que una bicicleta. Su rítmica dejó una colección de vallenatos/pop-hit. "Fruta fresca", "Pa’ Mayte" y otros cuantos temas son carne de disc jockey a la hora de meter púa para levantar una fiesta. La última "parranda" local para la que fue convocado: el Festival de Villa María, mejor que una Creamfields a la hora de hacer que el público salte como un resorte. "Carlitos" terminó con los rulos más transpirados que los de Valderrama en el aquel triste 5 a 0 ante la Argentina. En escena culminó abrazado a Soledad y Luciano Pereyra, al son de La tierra del olvido.


Cincuenta y cinco años, y una historia de decepciones y caídas que lo hizo más fuerte y humilde. Licenciado en Publicidad, ex galán de 15 telenovelas, en sus comienzos "contrabandeaba" rock argentino. Todavía sobreviven los LPs con sus covers de Charly en los que canturreaba Yo no quiero volverme tan loco. El guiño llegó a mitad de los noventa, cuando en el Festival de la Canción en Mar del Plata desistió a último momento por un terremoto en Colombia, y lo reemplazó Charly, mientras Mercedes Sosa cubría el faltazo de Bob Dylan.


"Hoy estoy arriba, mañana nadie sabe, por eso hay que ir despacio", dice cubierto por una campera de corderoy que lo incendia. No tiene exigencias de estrella, no genera distancia y, en una tarde con 35 grados y sin aire acondicionado, es capaz de arreglarse apenas con un vaso de agua fresca. "Es muy pobre para un músico medirse en clicks o vistas", deduce.


Hijo de médico, el segundo de cuatro hermanos, quiso rumbear para la medicina, pero terminó "ayudando a los enfermos con música para ser feliz". Tres matrimonios, cuatro hijos, título de ex Embajador de UNICEF. "El samario", como lo suelen llamar, se diferencia bien de colegas compatriotas "virales" como J. Balvin o Maluma. Lo suyo es la bandera del vallenato. "Cuando empecé a hacerlo, mucha gente de la industria pensaba que yo no era la persona adecuada. Otros criticaban que no era tan puro. Nunca se ponían de acuerdo. El género gustaba por la alegría. Te tocaba la alegría del acordeonista y el cantante. Eso nos tiene que pasar siempre, se haga con una lata, un palo o un acordeón. El instrumento no decide qué es vallenato estrictamente. Lo que decide es el sentimiento".


-A muchos no les había quedado claro dónde estabas antes de ese regreso explosivo. No se te escuchó por años en estas latitudes. ¿Qué pasó que andabas como perdido?


-Yo me quedé sin disquera, mi equipo se disolvió. Siempre he trabajado en Bogotá, en un pequeño teatro y durante ocho años monté una obra musical que "exporté" a distintos rincones de Colombia. Cantaba igual todos los días, pero sin ninguna proyección.


-¿Y cómo estabas económicamente por entonces?


-Apretado, pero siempre alguien se acordaba de mí y me llevaba a cantar. Fui a Perú, Ecuador o lugares donde la gente me recordaba y no se daba cuenta de que yo estaba fuera de la industria. También produje discos para otros artistas que se proyectaron muy bien en Colombia, como Adriana Lucía. Fueron ocho años difíciles, pero me encantó. Económicamente no era a lo que estaba acostumbrado, pero la pasaba bien.


-¿Cómo lograste volver con tanta fuerza al circuito internacional?


-Nunca dejé de hacer canciones. Mi esposa (Claudia Elena Vásquez, Miss Colombia 1989) se dio a la tarea de ayudar, vio que mi equipo de trabajo se disolvió y comenzamos a tocar puertas. Ella empezó a buscar otro manager y una compañía de discos… Un día apareció el manager, la propuesta, Sony… Me decían que era una locura que no volviera. Saqué el álbum Corazón profundo (2012) y... volví a nacer.


-¿Qué aprendiste en esos años de silencio?


-Entendí que el trabajo bueno no siempre es el más famoso o el que te da más dinero. Lo importante es trabajar. Soy un trabajador.


-Vos ayudaste a impulsar las carreras de Shakira y Juanes en sus comienzos... ¿Qué te pasó cuando veías desde afuera su éxito global?


-Sí, la gente me empezaba a decir esas mismas cosas: "Mirá a Juanes, se subió a tus conciertos y ahora es más importante que tú". O "Shakira llegó más lejos...". Es normal. Yo estaba orgulloso por ellos. El complejo siempre está, pero yo no soy acomplejado.


-¿Sos menos ambicioso que ellos?


-A lo mejor sí. Posiblemente soy menos ambicioso que Juanes y Shakira. En realidad soy ambicioso, quiero lo mejor para mi tierra, siempre quise tener el mejor estudio de grabación y hace meses pude inaugurarlo en mi barrio. A lo mejor, lo que sucede, es que ponemos la ambición en diferentes partes.


-Viviste en Miami un tiempo. Supongo que por el momento político de los Estados Unidos ya no es una opción radicarte allá. ¿Es más fácil ahora hacer carrera mundial sin irse de los pagos?


-Sí. Yo amo a mi país y ahora ya no me voy, mis hijos tienen su vida allá. Colombia es mi centro de operaciones. Un país como los Estados Unidos depende de todos, incluso del gran trabajo que han hecho allí las comunidades latinoamericanas.


-Un compatriota tuyo está bajo la lupa de la opinión pública por sus letras. Maluma forma parte de un movimiento como el reggaeton, que es denunciado por sus letras violentas contra la mujer...


-Yo no apuntaría sobre Maluma. Es cierto que hay letras que denigran a la mujer, pero la culpa es de la apertura que le dan los medios a estas canciones. Cada uno elige qué corriente seguir, lo mío siempre será distinto a esa corriente norteamericana medio pornográfica, de mucha imagen sexual. Formo parte de una generación que se inspiró en otras cosas, que cuida las palabras, aunque a la mayoría de los medios de comunicación les guste lo otro.


Una bicicleta tan exitosa como conflictiva


Días atrás un cantante y productor cubano demandó por plagio a Shakira y Vives, a quienes acusa de haber "copiado un estribillo" que escribió hace dos décadas. Liván Rafael Castellanos -conocido artísticamente como Livam- dijo que quiere que un juez decida si partes de su canción Yo te quiero tanto, de 1997, fueron plagiadas en el hit de vallenato. "Es la ley la que debe decidir si bajarle el tono a la melodía es suficiente para que sea diferente", dijo el artista a The Associated Press. Dijo que fue su hija de tres años quien identificó la melodía como "música de papá" al escuchar La bicicleta. La Sociedad General de Autores y Editores señaló que han suspendido los derechos del tema musical afectado hasta que haya un pronunciamiento judicial. La canción, que ya se está coreando en estadios de fútbol de toda latinoamérica, suma 707 millones de visitas en YouTube.

 

FUENTE: Clarín / Redacción: Marina Zucchi

Compartí en Facebook
Compartí en Twitter
Please reload

Please reload

@radionitrook

  • Facebook - Grey Circle
  • Twitter - Grey Circle
  • Instagram - Grey Circle
  • YouTube - Grey Circle

RADIO NITRO

 

Whatsapp: 15-6743-3600 

Mail: info@radionitro.com.ar

Mail comercial: contacto.radionitro@gmail.com

 

Dirección: Gascón 112, Almagro.

Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

Argentina.